
Pasan los días y aprendo a cada paso que doy. Hoy va por esa palabra que no existe y que nos empeñamos en utilizar como excusa: “Imposible”.
Os pondré una serie de ejemplos de lo que era “imposible” para que podáis juzgar por vosotros mismos si la palabra tiene algún sentido o simplemente nos empeñamos en ponernos trampas.
Era “imposible” que: me viniera a estudiar a Madrid y que me gustara, entrevistara a alguien como Isidre Esteve, tuviera una lista de contactos del mundo del motor a la que acudir para entrevistas, mantuviera la calma hablando en radio, estuviera en contacto con algunos de los mejores periodistas del país, nos recibiera Hugo Sánchez para hacer un reportaje sobre él……Y así mil más.
Pues todo eso lo he conseguido al igual que vosotros habéis conseguido otras muchas a las que les pusisteis ese maldito adjetivo. ¿No tenéis suficiente con escuchar al resto de gente tratando de convenceros para que no os arriesguéis? ¿Por qué os empeñáis en poneros límites sin haberos dejado la piel?
La vida no os va poner las cosas fáciles y si algún día os las pone, mirad vuestras espaldas antes de que llegue el golpe. ¿A cuántos medallistas olímpicos conocéis que sin entrenamiento duro ni sufrimiento lleguen a donde están?
Los imposibles no existen. En realidad, tenemos la esperanza de conseguir muchos de nuestros objetivos a pesar de las dificultades. ¿Por qué íbamos a estudiar una carrera si no? ¿Por qué seguimos echando la lotería? ¿Por qué nos empeñamos en seguir detrás de la chica o el chico que tanto nos gusta si no nos hace caso?
Porque sabemos que si bien es poco probable, la verdad es que merece la pena. Lo poco probable no se puede medir, no tiene bases científicas. La probabilidad está ahí y el hecho de pensar que podemos alcanzar metas nos empuja a seguir adelante, a esperar ese golpe de suerte que tanto necesitamos y que podríamos estar esperando toda una vida.
Pero no os equivoquéis, la suerte es para el que la busca. Claro que algún día podemos tener la suerte de que nos toque algo de dinero, de alcanzar el cielo por momentos, pero esa no es la verdadera suerte
La verdadera suerte es la que se lucha cada día. La que se va amontonando y que vamos disfrutando. Conservar esos amigos por los que te dejarías la vida si de ello dependiera la suya, mirar hacia atrás sonriendo y recordando que todo por lo que luchaste y tan lejos veías, ahora trae su recompensa o simplemente mirar con la cabeza bien alta sabiendo que lo diste todo, pero que no pasó simplemente porque no tenía que pasar.
En la lucha se pierde pero también se gana. No dejéis de pelear por ese trago de aire puro que nos da cada uno de nuestros éxitos. Una vida entera esforzándonos permitirá que nada sea “imposible”........Si luchas puedes perder, si no, ya has perdido .
Todo se resume a una frase: No pain, no gain (Sin sufrimiento, no hay recompensa)
Gracias a mis padres por enseñarme que la recompensa requiere esfuerzo, a Luís J. Olmedo por ser un ejemplo de lo que significa no tirar la toalla (eres y serás lo que tu quieras), a Fran por estar unido a mí desde que abrí los ojos, a mi hermano (el mejor crítico de mi trabajo), a la gente de mi clase por compartir pasiones y así no sentirme un loco solitario y a todos los que me ayudáis cada día a tirar hacia delante, a sonreír cada día y hacerme sentir la persona con más suerte del universo.
Es “imposible” que me deje a nadie. Sólo tenéis que ver mi cara cuando os vea y sabréis si sois parte de mí.
Me ha encantado. Tienes mucha razón, está claro que hay que luchar por el día a día porque sólo luchando es como se consiguen las cosas... y no esperando a que lleguen las cosas del cielo...a tus manos. Buena entrada. Un saludo muy grande, cuídate y no te olvides de mí (nosotros) que quizás pronto estemos por ahí. :D
ResponderEliminarXiki