martes, 31 de enero de 2012

Autoescuelas en el punto de mira


Curiosa la sensación que dejó en mi el curso de conducción en la escuela RACE el pasado domingo, la cual empecé a experimentar hace un tiempo con la lectura del libro “Conducción al límite” de José María Quesada. Llegó un momento en el curso en el que me di cuenta de que tenía que desaprender casi todo lo anterior para hacer correctamente los ejercicios. Técnicas como cruzar los brazos para girar que eran algo prohibido durante mis clases prácticas en la autoescuela cobraban sentido. Eso sí, siempre hechas de una manera concreta y correcta. Entonces, ¿A qué nos enseñan en la autoescuela? Claramente a aprobar el examen y dejarnos luego a nuestra suerte, confiando en que nosotros mismos tras la experiencia iremos viendo que es lo mejor en todo momento. Por si no sacáis vuestras propias conclusiones os diré que significa que en la carretera hay auténticas bombas de relojería subidas en un coche o moto “aprendiendo” a conducir. De hecho los que ya tenemos el carnet de conducir ya lo hemos sido e incluso diré que algunos lo siguen siendo. Porque si nadie nos enseña seremos nosotros mismos los que diremos lo que está bien y lo que no, lo que es aceptable y lo que no lo es. Si el concepto del “bien” fuera universal y todos obraran de manera correcta todo esto solucionaría el problema, pero la realidad no es esa. Basta con salir con el coche y ver a auténticos locos jugando con su vida, y lo que es peor, con la de los demás, para darse cuenta de que algo falla. Pero claro, en España todos somos muy buenos conductores y me incluyo. Buscad a alguien que os reconozca que conduce mal. Difícilmente lo encontraréis y si es así que “Dios nos pille confesados” si algún día nos lo cruzamos en la carretera.
Basta con hacer algún curso de conducción medianamente decente para darse cuenta de lo que hablo. Y si existen estos cursos será por algo. O, ¿Es que acaso nos enseñaron a frenar correctamente en la autoescuela? Ni mucho menos me refiero a la acción de poner el pie encima del pedal. Me refiero a: ¿Tengo que pisar el embrague siempre?, ¿Puedo girar el volante mientras freno?, ¿Qué pasa si no tengo abs?..........Y digo ABS porque aunque no lo creáis tampoco hace tantos años de su instalación. Seguro que muchos lleváis coches que aún no estaban obligados a instalarlo.
Y hablo de los frenos como podría hablar de la posición de las manos al girar, de la colocación de la postura de conducción……
Pero si algo puede evitar que nos hagamos mucho daño o al menos suavizar la lesión eso es el sistema de frenado de nuestro coche.
Con esto no quiero decir que las autoescuelas sean poco profesionales, sino que deberían plantearse otros métodos de enseñanza y preocuparse algo más por la seguridad de los conductores. Claro que a todos nos gustaría salir de allí conduciendo como un piloto profesional, pero siendo realistas, ¿Quién se saca el carnet de conducir para ser el conductor perfecto? A fin de cuentas es un trámite que para muchos se convierte en una pesadilla.
Es por esto que os animo a hacer algún curso si queréis mejorar vuestra seguridad y la de los demás. Si no los hacéis por los demás, hacedlo por vosotros mismos.

1 comentario:

  1. Yo lo digo bien claro. Llevo más de 2 años conduciendo y tengo la sensación de que sigo sin tener ni puta idea.

    De todos modos cuando yo empecé a sacarme el carnet, la escuela donde estaba era "a la antigua". Una dedicada a enseñar a conducir. ¿Problema? Que las otras escuelas pasaban de eso y simplemente se ponían con los exámenes. Al final pensaron que "perdían el tiempo" respecto a las otras y se dedicaron a hacer intensivos, como todo el mundo. La rentabilidad es la que manda, ya sabes.

    PD: Maricona

    ResponderEliminar